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¡Anda en bicicleta! Cómo ahorrar gasolina

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Los precios del petróleo y del gas se dispararon como consecuencia de la invasión rusa en Ucrania, con precios de la gasolina que han superado los 6 dólares el galón en algunas ciudades de los Estados Unidos, y más de 10 dólares el galón en otros países. Así mismo, en diferentes lugares del mundo se están  experimentando los efectos mortales del cambio climático en forma de olas de calor, sequías e incendios forestales; impactos que sólo se intensificarán a medida que las emisiones y las temperaturas aumenten. Con eso en mente muy probablemente te has preguntado: ¿cuál sería la mejor opción para movilizarse en la ciudad? ¿Cómo ahorrar gasolina? ¿Cómo están actuando los gobiernos de cada país frente a esta problemática que nos afecta a todos? ¿Qué puedo hacer yo para reducir las emisiones de carbono? 

Cómo ahorrar gasolina con transporte limpio y mejores vías

Cada vez hay más estudios que demuestran que reducir el uso de combustibles fósiles invirtiendo en modos de transporte más limpios como el transporte público, la bicicleta y los desplazamientos a pie, son esenciales para crear ciudades seguras y sostenibles.

La Agencia Internacional de la Energía (AIE, por sus siglas en inglés), ha presentado recientemente un plan de 10 puntos para que los gobiernos reduzcan la dependencia del petróleo en el transporte, que incluye incentivar el uso del transporte público y mejorar la experiencia de ir a pie y en bicicleta. Según el informe TUMI Transport Outlook, para el 2030 la capacidad del transporte público debe duplicarse, y el 50% de los desplazamientos deben realizarse a pie o en bicicleta.

De esta manera, a futuro, se evitarían los peores efectos del cambio climático ocasionados con el aumento de 2,7 grados F sobre la temperatura global actual del planeta. El informe de mitigación del Intergovernmental Panel on Climate Change (IPCC, por sus siglas en inglés) para el año 2022, señala que las ciudades pueden reducir su consumo de combustible relacionado con el transporte en aproximadamente una cuarta parte, mediante combinaciones de un uso del suelo más compacto y de infraestructuras sin automóviles, así como el aumento de carriles peatonales y para bicicletas. Estas y otras investigaciones demuestran que la inversión en alternativas de transporte más limpio, producen innumerables beneficios para el clima, la economía y la salud humana. 

El sector del transporte de Estados Unidos emite más CO2 que toda la economía de cualquier otro país, excepto China. Por ejemplo, una carretera en una ciudad como Missoula, ubicada en el estado de Montana, necesita ser pavimentada cada 7 años aproximadamente debido al desgaste ocasionado por los vehículos. Esto no sucede con las vías peatonales y los carriles de bicicleta. Una bicicleta grande pesa alrededor de 30 libras, algo menos del 1% del peso de un Toyota Prius y menos del 0,4% del peso de un Hummer H2. Utilizar la bicicleta como medio de transporte también podría generar una reducción en el costo de los impuestos que se destinan para arreglar las carreteras y ayudaría a las personas a encontrar mejores alternativas sobre cómo ahorrar gasolina.

El ciclismo es una de las formas de ejercicio más saludables y de menor impacto, lo que significa que causa menos tensiones y lesiones en el cuerpo que la mayoría de los ejercicios. 

El aumento del precio de la gasolina y su consumo no es el único factor que implica un gran gasto de dinero, sino también el mantenimiento de las carreteras y la construcción de nuevos estacionamientos. El costo estimado de la construcción de un espacio abierto de estacionamiento en un terreno pavimentado es de 2,200 dólares. Y uno de estos espacios en un garaje, 12,500 dólares. Sin embargo, un aparcabicicletas con capacidad para dos bicicletas puede costar sólo 100 dólares. La American Automobile Association (AAA, por sus siglas en inglés), calcula que tener un automóvil  cuesta 8,876 dólares al año. 

Así mismo, el censo de Estados Unidos estima que aproximadamente la mitad de los estadounidenses viven a menos de ocho kilómetros de su lugar de trabajo. Si todas las personas del mundo que trabajan a menos de 8 kilómetros de su casa fueran en bicicleta en lugar de ir en automóvil al trabajo un día a la semana, se reducirían las emisiones de gases de efecto invernadero en 5 millones de toneladas al año. Eso equivale a que un millón de personas se deshagan de sus automóviles. Se ahorrarían más de 24,000 millones de galones de gasolina.

Por otro lado, los vehículos de motor producen cada año más del 30% de las emisiones de dióxido de carbono en Estados Unidos, más del 80% del monóxido de carbono y aproximadamente la mitad de las emisiones de óxido de nitrógeno del país. El 60% de los contaminantes creados por el transporte motorizado se producen durante los primeros minutos del trayecto. Los viajes de “calentamiento” son aquellos en los que se recorre una distancia más corta, producen más contaminantes atmosféricos y el vehículo funciona de manera ineficiente. Esto no sucede cuando los viajes son más largos. Los viajes cortos en bicicleta son los que pueden sustituirse fácilmente y nos demuestran cómo ahorrar gasolina.

En la fabricación de cada vehículo de motor se producen 14,000 libras de carbono. En comparación, un estudiante de posgrado del MIT estimó recientemente que la fabricación de una bicicleta media supone la emisión de aproximadamente 530 libras de gases de efecto invernadero. Con una dieta típica en Estados Unidos, habría que recorrer en bicicleta unos 400 kilómetros para compensar la huella de carbono inicial de la bicicleta. Si cada persona recorriera en su bicicleta nueva 3 kilómetros al día durante 5 días a la semana, el impacto de la huella de carbono se recuperaría en menos de un año. Al usar una bicicleta usada en lugar de una nueva, la huella de carbono se reduce aún más, porque se estarían reutilizando materiales existentes en lugar de generar más emisiones de producción. Cuanto más viajes hagas en bicicleta y mayor sea el tiempo de desplazamiento, mejor será para el planeta. 

Innovación para mejorar la calidad del transporte público 

Con el transporte público podemos innovar en cómo ahorrar gasolina y reducir las emisiones de carbono del sector del transporte, al tiempo que proporciona un acceso más amplio y equitativo a los puestos de trabajo, la educación y los servicios. Sin embargo, sólo es probable que los usuarios prefieran transportarse en transporte público si los servicios son asequibles, de alta calidad y fiables. Unas tarifas elevadas y un servicio poco frecuente o incómodo pueden empujar a muchos usuarios a que prefieran transportarse en su propio vehículo.

Las ciudades que aumentan la inversión y financiación en infraestructuras nuevas, más limpias y confortables para el transporte masivo representan una gran diferencia a la hora de atraer a nuevos usuarios y recuperar a los antiguos.

Durante la pandemia causada por el COVID-19, el uso de la bicicleta aumentó un 200% en el Reino Unido durante los cierres de 2020, mientras que en Estados Unidos se vendieron 500,000 bicicletas eléctricas ese mismo año, más que cualquier otro vehículo eléctrico. Cientos de ciudades han peatonalizado sus calles, reducido los límites de velocidad de los vehículos y añadido carriles emergentes para bicicletas. Por ejemplo, París redujo los límites de velocidad de los vehículos a 18 millas por hora y añadió 30 millas de carriles para bicicletas, lo que aumentó el número de ciclistas. La ciudad tiene previsto instalar otras 110 millas de ciclorrutas permanentes de aquí a 2026.

El transporte público y masivo es fundamental para que las ciudades funcionen, pero los desplazamientos a pie y en bicicleta son, de hecho, los modos de transporte más ecológicos, así como las inversiones más fáciles y menos costosas en el sector del transporte.

Caminar y montar en bicicleta son las alternativas más viables para reducir el consumo del petróleo, ahorrar dinero y mejorar la calidad del medio ambiente. La creación de infraestructuras seguras como carriles de bicicleta permanentes aptos y bien diseñados para la movilización en cualquier lugar, pueden atraer a nuevas personas a hacer de este medio de transporte su primera alternativa para movilizarse.

Montar bicicleta y sus beneficios para la salud

El ciclismo es una de las formas de ejercicio más saludables y de menor impacto, lo que significa que causa menos tensiones y lesiones en el cuerpo que la mayoría de los ejercicios. 

Por lo tanto, es un pasatiempo que se puede disfrutar durante toda la vida y una excelente alternativa para movilizarse en la ciudad. Estos son algunos de los beneficios de montar en bicicleta: ayuda a quemar calorías, desarrollar la fuerza, aumentar el equilibrio, la resistencia y la capacidad cardiovascular. 

Mejora la movilidad de las articulaciones y la coordinación, así como la flexibilidad. Define la forma y el tono muscular. Montar en bicicleta también ayuda a disminuir los niveles de estrés, reduce la ansiedad y la depresión, reduce el riesgo de padecer ciertas enfermedades y problemas de salud, como ataques al corazón, derrames cerebrales y diabetes. Este ejercicio también aumenta el flujo sanguíneo del cuerpo, el oxígeno y los nutrientes en el cerebro, aumentando la materia gris. 

¡El ciclismo te hace más inteligente! Qué esperas para cambiarte a la bicicleta y hacer de esta tu mejor aliada para moverte en la ciudad mientras ahorras dinero y disminuyes tu huella de carbono. ¡Además es la mejor manera de aprender cómo ahorrar gasolina!

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