¿Qué se necesita para ser padre o madre de crianza temporal?

Por Dra. Luz Towns-Miranda

La mayoría de las personas han escuchado el término “crianza temporal” o foster parenting en conversaciones y en los medios de comunicación. Pero a menos que ya hayan sido padres de crianza temporal o hayan estado en el sistema de crianza temporal en la niñez, pocas personas saben exactamente qué es la crianza temporal; cómo se llega a ser padre o madre de crianza temporal, y cuál es el rol de la crianza temporal en garantizar la seguridad y el desarrollo de un menor.

Los requisitos para convertirse en padre o madre de crianza temporal varían entre las diferentes ciudades y estados, por lo cual es importante consultar con el gobierno local o con una agencia de crianza temporal para conocer los requisitos específicos en su vecindario. En términos generales, los requisitos básicos incluyen completar una capacitación (clases) en crianza temporal, obtener certificaciones médicas y de antecedentes penales, y una evaluación o “estudio” del hogar.

La meta es determinar si el hogar cuenta con un ambiente adecuado y suficiente espacio para recibir a un menor. Los candidatos ideales para obtener la certificación de padres de crianza temporal deben tener buena salud (sin antecedentes de enfermedades mentales ni condiciones crónicas que puedan interferir con su capacidad para cuidar a un menor) y no tener antecedentes penales.

Estas normas aplican a todas las personas que viven en el hogar. Los hogares donde alguna persona tenga antecedentes penales o donde existan ambientes relacionados con la delincuencia o situaciones potencialmente dañinas quedan descalificados. El proceso de evaluación es riguroso y está diseñado para garantizar que solo las personas y hogares más calificados reciban la certificación.

Entre las cualidades esenciales de los padres de crianza temporal se encuentran tener empatía y paciencia hacia los niños, así como la capacidad de reconocer que cualquier menor que sea colocado en cuidado temporal está atravesando una situación de gran angustia y probablemente haya experimentado eventos adversos o potencialmente traumáticos antes de ser ubicado en el hogar. Los candidatos no necesariamente tienen que ser padres biológicos o haber criado hijos, aunque siempre es preferible que tengan experiencia trabajando o interactuando con niños.

La capacitación obligatoria enseña a los futuros padres de crianza temporal sobre el sistema de cuidado temporal, sus responsabilidades, los apoyos y recursos disponibles, y cómo manejar situaciones inesperadas, incluyendo qué hacer si un menor presenta conductas negativas o problemas de comportamiento. Aunque la crianza temporal conlleva un subsidio económico, los padres de crianza deben comprender plenamente sus compromisos y responsabilidades, entre ellas llevar al menor a múltiples citas con la agencia de cuidado temporal y a visitas médicas regulares con diversos especialistas, además de ofrecer vivienda, alimentación y supervisión.

Una vez certificados, los padres de crianza temporal no pueden elegir qué niño llegará a su hogar. En cambio, la agencia o el gobierno realiza una “asignación” o “pareo” basado en la compatibilidad entre el menor y la familia de crianza. 

La crianza temporal puede ser breve o prolongada, pero en promedio el gobierno prefiere que los menores permanezcan menos de tres años dentro del sistema. Cada caso es diferente y depende de las circunstancias que llevaron al menor a ingresar al cuidado temporal, así como de los resultados de las investigaciones, las decisiones de los tribunales de familia y las condiciones que deban cumplirse antes de que el niño pueda regresar a su hogar.

Algunos casos se resuelven rápidamente y concluyen en cuestión de meses, ya sea porque se cumplen las condiciones requeridas o porque no se encuentran evidencias que sustenten las alegaciones.  Otros casos, sin embargo, pueden prolongarse durante años e incluso una década. 

Las familias biológicas pueden ayudar a acelerar el regreso del menor demostrando activamente que ya no existe peligro en el hogar. Por ejemplo, en situaciones de violencia doméstica donde el menor no ha sido expuesto directamente a la violencia, la solución puede ser tan sencilla como retirar del hogar a la pareja agresora.

Las autoridades no desean que los menores estén expuestos a la violencia doméstica porque éstos pueden adoptar esos comportamientos o sufrir traumas que los predispongan a involucrarse en relaciones violentas en el futuro, perpetuando patrones intergeneracionales.  El impacto de la exposición a la violencia doméstica puede ser psicológicamente devastador, ya que los niños suelen experimentar el abuso hacia su madre como si les estuviera ocurriendo a ellos mismos. Por tal razón, mientras se determine que existen riesgos, el menor permanecerá en cuidado temporal.

Es importante recordar que cualquier incidente reportado en el que un menor haya estado expuesto a violencia o haya sufrido algún daño es motivo suficiente para que sea removido del hogar y colocado en cuidado temporal. Las autoridades no permitirán que un menor permanezca en una situación de peligro inminente mientras se investigan los hechos y se verifica que se han cumplido las condiciones necesarias para su regreso al hogar.

Es común que algunos hogares de crianza temporal terminen convirtiéndose en hogares adoptivos cuando los padres biológicos no cumplen con los requisitos establecidos por el tribunal para la reunificación familiar y se determina que no pueden cuidar adecuadamente al menor.

El cuidado temporal es un recurso creado para mantener a los niños seguros, saludables y en condiciones de prosperar. Cuando un menor tiene la fortuna de ser ubicado en un entorno de crianza temporal amoroso y enriquecedor, esto puede aportar significativamente a reparar parte del trauma que ocasionó su separación del hogar. Los hogares de crianza suelen ser el lugar donde los niños afectados por la violencia, el maltrato o la negligencia comienzan a experimentar seguridad, estabilidad y una sensación de protección que quizá nunca antes habían tenido. Y esa es la meta fundamental.

La Dra. Luz Towns-Miranda es psicóloga clínica con consulta en la ciudad de Nueva York.

Suscríbete a nuestro Newsletter

Información semanal sobre los temas que más te interesan

También puede interesarte:

La capacitación obligatoria enseña a los futuros padres de crianza temporal sobre el sistema de cuidado temporal y sus responsabilidades....
Padres y adolescentes: uso seguro de redes sociales
Las redes sociales presentan riesgos para los adolescentes. Conozca cómo prevenirlos y acompañar a sus hijos en el mundo digital....
Los besos en las relaciones de pareja y amor.
Los besos son mucho más que una simple muestra de afecto, son un lenguaje emocional que fortalece la relación....

La nueva ofensiva de la administración Trump contra el llamado “turismo de parto” coloca una pregunta incómoda en el centro...

Ayuda gratuita para declarar impuestos

Suscríbete a nuestro Newsletter!

Información semanal sobre los temas que más te interesan.