Aunque su nombre se relaciona con epidemias históricas, esta bacteria todavía existe. En Estados Unidos, la peste es poco frecuente y puede tratarse con antibióticos, pero requiere atención médica rápida.
Yersinia pestis es la bacteria que causa la peste, una enfermedad que afecta a humanos y otros mamíferos. Es conocida por su relación con la peste negra de la Edad Media, pero no pertenece únicamente al pasado: sigue circulando entre animales y pulgas en algunas regiones del mundo, incluido el oeste de Estados Unidos. Actualmente, existen tratamientos que pueden curarla si se administran a tiempo.
Para las familias hispanas que viven en Estados Unidos, conocer cómo se transmite y qué señales requieren atención permite tomar precauciones, especialmente al visitar zonas rurales, acampar o convivir con mascotas que tienen contacto con animales silvestres.
¿Cómo se transmite?
La vía más frecuente es la picadura de una pulga infectada, generalmente relacionada con roedores silvestres. También puede ocurrir al manipular tejidos o fluidos de un animal infectado.
Las mascotas pueden participar en este ciclo: perros y gatos pueden llevar pulgas infectadas a casa, y los gatos enfermos también pueden transmitir la bacteria a través de secreciones respiratorias si tienen peste neumónica.
El contagio entre personas es posible en la forma neumónica, cuando alguien inhala gotitas que expulsa una persona enferma al toser. Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), esto normalmente requiere contacto directo y cercano. La peste bubónica no se transmite entre personas por esta vía.
¿Qué síntomas provoca?
La enfermedad puede presentarse de tres formas principales:
- Peste bubónica: provoca fiebre, escalofríos, dolor de cabeza, debilidad y ganglios inflamados y dolorosos, conocidos como “bubones”.
- Peste septicémica: afecta la sangre y puede causar debilidad extrema, dolor abdominal, sangrado y choque, una complicación que compromete la circulación.
- Peste neumónica: afecta los pulmones y puede provocar fiebre, tos, dolor de pecho y dificultad para respirar. Es la forma más grave y puede avanzar rápidamente.
¿Existe en Estados Unidos?
Sí. La bacteria circula de manera natural entre roedores y pulgas en ciertas zonas del oeste del país. Los casos humanos son poco frecuentes y suelen aparecer de forma aislada en áreas rurales. Su presencia en estas regiones no es un fenómeno nuevo.
Por eso, al planear una visita a parques o zonas de campamento, conviene revisar los avisos de las autoridades locales y enseñar a los niños a observar a los animales silvestres sin tocarlos ni alimentarlos.
¿Tiene tratamiento? ¿Hay una vacuna?
La peste puede curarse con antibióticos, pero comenzar el tratamiento rápidamente es fundamental para evitar complicaciones graves o la muerte. Si el personal médico sospecha la enfermedad, puede iniciar el tratamiento sin esperar los resultados definitivos de laboratorio.
Actualmente, no hay una vacuna contra la peste disponible para el público en Estados Unidos. La prevención se centra en reducir el contacto con pulgas y animales infectados.
Cómo proteger a tu familia
Los CDC recomiendan estas medidas, especialmente en lugares donde circula la bacteria:
- Mantén a tus mascotas protegidas contra las pulgas, con productos adecuados recomendados por su veterinario.
- Evita tocar animales silvestres enfermos o muertos. Consulta a las autoridades locales sobre cómo reportarlos.
- Reduce los lugares donde pueden refugiarse los roedores: retira acumulaciones de basura, maleza y leña desordenada.
- No dejes alimento para mascotas al alcance de animales silvestres.
- Usa repelente durante actividades al aire libre cuando exista riesgo de exposición a pulgas y sigue las instrucciones de la etiqueta.
- Busca atención veterinaria si tu mascota enferma, especialmente si ha cazado roedores o circulado libremente en una zona donde hay peste.
¿Cuándo buscar atención médica?
Busca atención médica inmediata si aparece fiebre acompañada de ganglios muy dolorosos, debilidad intensa o síntomas respiratorios, especialmente después de una posible exposición a pulgas o animales infectados. Informa al personal de salud dónde estuviste y qué contacto tuviste con animales. Estos síntomas pueden tener distintas causas, pero una posible peste requiere evaluación urgente.
Si hay dificultad para respirar, llama al 911. Conocer los antecedentes de exposición y recibir atención sin demora puede ser decisivo.