Estar bajo custodia migratoria no significa perder todos los derechos. Conocerlos ayuda a las familias a buscar asistencia, mantener el contacto y evitar decisiones que puedan perjudicar un caso.
Cuando una persona es detenida por autoridades migratorias, su familia puede enfrentar horas de incertidumbre: ¿dónde está?, ¿puede hablar con un abogado?, ¿será deportada? Incluso quienes no tienen un estatus migratorio regular cuentan con protecciones legales. Sin embargo, las opciones para defender su caso o solicitar la libertad dependen de sus circunstancias.
Derecho a permanecer en silencio
Una persona detenida puede expresar que desea permanecer en silencio y consultar a un abogado. Generalmente, no tiene que responder preguntas sobre su lugar de nacimiento o cómo ingresó al país; existen reglas especiales en fronteras, aeropuertos internacionales y para ciertas visas.
Una frase útil es: “Deseo ejercer mi derecho a permanecer en silencio y hablar con un abogado”. Es importante mantener la calma, no resistirse físicamente ni presentar información o documentos falsos.
Derecho a buscar representación legal
Las personas detenidas por inmigración tienen derecho a obtener representación legal. Sin embargo, en los procedimientos migratorios el gobierno generalmente no proporciona un abogado gratuito.
La familia puede buscar abogados de inmigración u organizaciones que ofrezcan servicios gratuitos o de bajo costo. La Oficina Ejecutiva de Revisión de Casos de Inmigración, conocida como EOIR, mantiene información sobre representación legal y proveedores de servicios pro bono.
Un “notario” o consultor no está autorizado, por ese título, para representar a alguien ante una corte migratoria. Debe verificarse que se trate de un abogado habilitado o de un representante debidamente acreditado.
No firmar sin entender las consecuencias
Las organizaciones de asistencia legal recomiendan no firmar documentos sin comprenderlos y consultar primero con un abogado. Algunos formularios pueden implicar aceptar una salida del país o renunciar a oportunidades de defensa.
Si la persona teme regresar a su país, debe comunicarlo claramente a los agentes y a su representante legal. Expresar ese temor es importante, aunque no garantiza que se conceda asilo u otra protección.
Acceso a interpretación y atención médica
No hablar inglés no debe impedir que una persona entienda información importante sobre su detención. El manual nacional de ICE contempla asistencia gratuita de interpretación para asuntos médicos y relacionados con la custodia migratoria. La persona debe indicar qué idioma habla, incluida una lengua indígena si corresponde.
El mismo manual reconoce el acceso a atención médica necesaria y apropiada sin costo durante la detención. Conviene informar desde el ingreso sobre enfermedades, embarazo, discapacidad y medicamentos habituales. Ante una urgencia, se debe solicitar atención inmediata al personal.
Comunicación con familiares y el consulado
Las personas detenidas pueden comunicarse con un abogado y con su familia, y solicitar contacto con el consulado de su país. Los horarios, las visitas y los procedimientos para realizar llamadas varían según el centro.
Una vez localizada la persona, la familia puede preguntar directamente al establecimiento cómo mantener el contacto. Es especialmente útil obtener su número A, el identificador que aparece en muchos documentos migratorios, y compartirlo con el abogado.
¿Todas las personas pueden salir bajo fianza?
No. La posibilidad de obtener una fianza depende de las circunstancias del caso y de si el juez tiene autoridad para revisarla. Algunas personas están sujetas a detención obligatoria o a otras restricciones.
Además, una audiencia de fianza es distinta del procedimiento que determina si alguien puede permanecer en Estados Unidos. Obtener la libertad bajo fianza no resuelve el caso migratorio. Un abogado puede evaluar qué alternativas están disponibles.
Qué puede hacer la familia después de una detención
Para organizar la búsqueda y la asistencia, estos pasos pueden ayudar:
- Consultar el localizador oficial de ICE. Permite buscar mediante el número A y el país de nacimiento, o mediante datos personales. El sistema no incluye a menores de 18 años.
- Continuar la búsqueda si no aparece. La ausencia de un registro no descarta que la persona esté detenida. Se puede contactar a una oficina de operaciones de detención y deportación de ICE, conocida como ERO.
- Reunir documentos. Guardar copias de solicitudes migratorias, notificaciones y antecedentes judiciales, si existen, para entregarlas al representante legal.
- Consultar las audiencias. La información disponible del caso puede revisarse en el sistema de EOIR o llamando al 1-800-898-7180.
Si hay hijos u otras personas dependientes, también es importante informar de esa responsabilidad y activar un plan de cuidado con alguien de confianza. Tener los contactos y documentos esenciales organizados puede facilitar la respuesta familiar.
Este artículo ofrece información general y no sustituye la asesoría legal sobre un caso específico.