Entre el trabajo, la escuela y las responsabilidades de casa, es fácil dejar una cita médica para después. Para las familias hispanas en Estados Unidos, hablar sobre la salud de las mamas y organizarse para acudir a las revisiones puede ser una forma concreta de cuidarse.
La prevención del cáncer de mama reúne dos tareas: reducir los factores de riesgo que sí podemos modificar y realizar las pruebas recomendadas para detectarlo temprano. La mamografía no evita que aparezca el cáncer, pero puede encontrarlo antes de que cause síntomas, cuando suele ser más fácil tratarlo. Fuente: CDC.
Hábitos que ayudan a reducir el riesgo
No todos los factores de riesgo están bajo nuestro control. La edad y los antecedentes familiares influyen, y desarrollar cáncer no significa que una persona haya descuidado su salud.
Los CDC recomiendan estas medidas para disminuir el riesgo:
- Mantenerse físicamente activa. Caminar, bailar o salir a pasear en familia son maneras de incorporar movimiento a la rutina.
- Cuidar el peso corporal. Habla con tu profesional de salud sobre objetivos adecuados para ti.
- Evitar el alcohol o beber menos. Incluso una bebida al día puede aumentar el riesgo de cáncer de mama.
- Amamantar, cuando sea posible. Puede ayudar a reducir el riesgo; cada familia tiene circunstancias distintas.
- Revisar el uso de hormonas. Si utilizas terapia hormonal para la menopausia o anticonceptivos hormonales, consulta sus riesgos y beneficios para tu caso. No cambies un tratamiento sin orientación médica.
Estos hábitos ayudan a disminuir el riesgo, pero no ofrecen una garantía de prevención. Fuente: CDC.
Cuándo hacerse una mamografía
Para las mujeres de 40 a 74 años con riesgo promedio, el Grupo de Trabajo de Servicios Preventivos de Estados Unidos, conocido como USPSTF, recomienda una mamografía cada dos años.
Esta es una recomendación de referencia: otras organizaciones utilizan calendarios diferentes. El profesional de salud puede ayudarte a decidir la frecuencia según tus antecedentes y preferencias. A partir de los 75 años, la USPSTF considera insuficiente la evidencia para recomendar a favor o en contra de las mamografías rutinarias; la decisión debe individualizarse.
Si tienes una mutación genética de alto riesgo, como BRCA1 o BRCA2, o recibiste radioterapia en el pecho a una edad temprana, necesitas un plan específico. Comenta también cualquier antecedente familiar de cáncer de mama. Fuente: USPSTF.
Las mamografías pueden producir falsas alarmas, pasar por alto algunos cánceres o detectar tumores que nunca habrían causado problemas. Conocer sus beneficios y limitaciones permite decidir con información. Si te piden estudios adicionales, completa el seguimiento: una mamografía por sí sola no termina el proceso de atención. Fuente: CDC.
Cambios en las mamas que necesitan atención
Busca atención médica si notas:
- Una bolita nueva en la mama o en la axila.
- Hinchazón, engrosamiento o cambios en el tamaño o la forma de la mama.
- Hoyuelos, irritación, enrojecimiento o descamación de la piel.
- Hundimiento reciente del pezón o secreción que no sea leche materna, especialmente con sangre.
- Dolor nuevo o persistente en la mama.
Estos cambios pueden tener causas distintas al cáncer, pero deben revisarse. No esperes a la siguiente mamografía programada ni a cumplir 40 años si tienes síntomas. Fuente: CDC.
Conocer cómo se ven y se sienten normalmente tus mamas puede ayudarte a identificar cambios. Revisarte en casa no sustituye las mamografías recomendadas ni una valoración médica. Además, el cáncer de mama puede estar presente sin síntomas. Fuente: CDC.
Dónde buscar mamografías gratuitas o de bajo costo
Si no tienes seguro o tu cobertura es insuficiente, pregunta por el Programa Nacional de Detección Temprana del Cáncer de Mama y de Cuello Uterino de los CDC.
Este programa ofrece pruebas de detección y servicios de diagnóstico a mujeres que cumplen los requisitos. Entre los criterios generales están tener ingresos limitados, no contar con cobertura adecuada y tener entre 40 y 64 años para la detección de cáncer de mama. Algunas mujeres fuera de ese rango también pueden calificar.
Consulta el directorio oficial de programas de los CDC y confirma con el programa local los requisitos, documentos y servicios disponibles. Al llamar, pregunta si ofrecen atención o interpretación en español.
Cómo puede ayudar toda la familia
La pareja, los hijos adultos y otros familiares pueden apoyar con el transporte, el cuidado de los niños o la organización de horarios. También pueden acompañar a la consulta si la persona lo desea y ayudarle a anotar preguntas.
Esta semana, el primer paso puede ser sencillo: revisar cuándo fue tu última mamografía, preguntar cuándo corresponde la siguiente y reservar tiempo para acudir. Si ya notaste un cambio en una mama, solicita una valoración médica sin posponerla.