El verano es sinónimo de vacaciones, playas, piscinas, lagos y diversión al aire libre. Sin embargo, también es una de las épocas con mayor riesgo de ahogamientos, especialmente entre niños pequeños. La buena noticia es que la mayoría de estos incidentes pueden prevenirse con medidas sencillas de seguridad.
De acuerdo con los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC), el ahogamiento es una de las principales causas de muerte por lesiones no intencionales en niños de 1 a 4 años en Estados Unidos. Además, personas de cualquier edad pueden verse afectadas si no toman las precauciones adecuadas.
1. Nunca deje a los niños sin supervisión
La vigilancia constante es la medida más importante para prevenir un ahogamiento.
- Mantenga a los niños siempre al alcance de la mano cuando estén cerca del agua.
- Evite distraerse con el teléfono, conversaciones o tareas domésticas.
- Designe a un «vigilante del agua» responsable cuando haya varias personas presentes.
Recuerde que un niño puede ahogarse en cuestión de segundos y, muchas veces, en silencio.
2. Aprenda a nadar
Saber nadar reduce significativamente el riesgo de ahogamiento.
La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) recomienda que los niños reciban clases de natación cuando estén preparados para ello, generalmente a partir del primer año de vida, según su desarrollo y las recomendaciones del pediatra.
Los adultos que no saben nadar también deberían considerar tomar clases.
3. Use chalecos salvavidas aprobados
Cuando practique actividades en lagos, ríos o embarcaciones:
- Utilice chalecos salvavidas aprobados por la Guardia Costera de Estados Unidos (U.S. Coast Guard).
- No sustituya el chaleco por flotadores inflables, manguitos o juguetes acuáticos, ya que estos no están diseñados como dispositivos de seguridad.
4. Instale barreras de seguridad en piscinas
Si tiene una piscina en casa:
- Coloque una cerca de al menos cuatro pies (1.2 metros) de altura alrededor de la piscina.
- Instale una puerta con cierre y seguro automáticos.
- Mantenga la piscina cerrada cuando no esté en uso.
Estas medidas ayudan a evitar que los niños entren al agua sin supervisión.
5. Evite el consumo de alcohol
El alcohol afecta:
- El equilibrio.
- El tiempo de reacción.
- La coordinación.
- La capacidad para tomar decisiones.
Por ello, nunca consuma bebidas alcohólicas antes o durante actividades acuáticas o mientras supervise a menores.
6. Conozca las condiciones del agua
Antes de entrar al agua:
- Revise el pronóstico del tiempo.
- Respete las advertencias sobre corrientes de resaca.
- Evite nadar durante tormentas.
- No se lance de cabeza si desconoce la profundidad del agua.
En playas, procure nadar únicamente en zonas donde haya salvavidas.
7. Aprenda reanimación cardiopulmonar (RCP)
Saber realizar RCP puede marcar la diferencia mientras llegan los servicios de emergencia.
Los expertos recomiendan que padres, cuidadores y personas que frecuentan piscinas o playas reciban capacitación en primeros auxilios y RCP.
8. Mantenga los dispositivos de rescate cerca
Si cuenta con piscina en casa, tenga disponibles:
- Un aro salvavidas.
- Un gancho de rescate.
- Un teléfono para llamar rápidamente al 911 en caso de emergencia.
Señales de un ahogamiento
Contrario a lo que muestran las películas, una persona que se está ahogando generalmente:
- No puede pedir ayuda.
- Permanece en posición vertical.
- Hace movimientos limitados con los brazos intentando mantenerse a flote.
- Puede desaparecer bajo el agua en pocos segundos.
Si observa alguno de estos signos, llame inmediatamente al 911 y, si es seguro hacerlo, inicie el rescate.
La prevención salva vidas
La mayoría de los ahogamientos pueden evitarse mediante supervisión constante, educación acuática, uso adecuado de chalecos salvavidas y cumplimiento de las normas de seguridad. Unos minutos de atención pueden hacer la diferencia entre un día de diversión y una tragedia.