Los 10 enemigos del amor
Enemigo # 9
Todos hemos escuchado decir que una de las causas más comunes de la separación de las parejas es que no se saben comunicar y que por esto no logran entenderse. Las malas interpretaciones están a la orden del día, sobre todo cuando se discute cuando los ánimos están caldeados y la ira les impide recordar lo que realmente se dijo durante la pelea.
Ella cree que él dijo algo que él insiste que ni en sueños diría y ambos se enredan en dimes y diretes que conducen a acentuar los problemas de comunicación. Comparto con ustedes recomendaciones extraídas de uno de mis libros dedicados a este tema, titulado AL RESCATE DE TU COMUNICACIÓN DE PAREJA:
• Es preferible hablar cuando se dispone de tiempo y de una cierta dosis de calma y tranquilidad para hacerlo.
• Precisamente es en los momentos menos oportunos y en los contextos menos propicios cuando tenemos que poner en juego nuestra capacidad empática y preguntarnos: ¿está la otra persona en condiciones de escucharnos con ecuanimidad? ¿No será más inteligente esperar a que se serene para lograr entablar una buena comunicación?
• Una vez que encontramos el día, la hora y el lugar más convenientes, volvemos a practicar la empatía al preguntarnos: ¿De qué manera, en qué tono, con qué palabras, con qué actitud debo comunicarle lo que le tengo que decir? ¿De qué forma le gustaría a él o ella que se lo comunicara? ¿Qué es lo que espera de mí? ¿Cómo puedo satisfacer sus expectativas y sus necesidades?
• La comunicación afectiva, basada en la empatía, nos acostumbra a poner el énfasis en las virtudes del otro, en su mejor yo. Por eso, cuanto más la practicamos, más amamos al otro, y cuanto más amamos a esa otra persona, más fácilmente nos resulta comunicarnos con ella.
Este tema está ampliamente desarrollado en el libro Al Rescate de tu Comunicación de Pareja – La Doctora Amor