Cada verano se repite una tragedia que puede prevenirse: niños que sufren lesiones graves o fallecen tras quedar dentro de un vehículo caliente. Aunque muchas personas creen que dejar a un menor «solo por unos minutos» no representa un riesgo, la realidad es que el interior de un automóvil puede alcanzar temperaturas mortales en muy poco tiempo, incluso cuando afuera no hace un calor extremo.
Conocer los riesgos y tomar medidas preventivas puede salvar vidas.
¿Por qué es tan peligroso?
Los automóviles funcionan como un invernadero. La luz solar entra por las ventanas y el calor queda atrapado en el interior.
Según la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA):
- La temperatura dentro de un vehículo puede aumentar 20 °F (11 °C) en solo 10 minutos.
- Después de una hora, el interior puede superar fácilmente los 120 °F (49 °C).
- Abrir ligeramente las ventanas no reduce significativamente el riesgo.
Lo más preocupante es que este peligro existe incluso cuando la temperatura exterior es de apenas 70 °F (21 °C).
Los niños se sobrecalientan mucho más rápido
El cuerpo de un niño no regula la temperatura igual que el de un adulto.
La Academia Estadounidense de Pediatría (AAP) explica que el cuerpo de un niño puede calentarse entre tres y cinco veces más rápido, aumentando el riesgo de sufrir un golpe de calor (heatstroke).
Cuando la temperatura corporal alcanza aproximadamente 104 °F (40 °C) pueden comenzar daños en órganos vitales. Si supera los 107 °F (41.7 °C), el golpe de calor puede ser mortal.
¿Cómo ocurren estas tragedias?
Los casos suelen ocurrir por tres razones principales:
- Un padre o cuidador olvida que el niño permanece en el asiento trasero.
- El menor entra solo al vehículo mientras juega y queda atrapado.
- El adulto decide dejar al niño dentro del auto mientras realiza una compra o un trámite «rápido».
En cualquiera de estas situaciones, el riesgo aumenta minuto a minuto.
Señales de golpe de calor en un niño
Si un menor presenta alguno de estos síntomas, debe recibir atención médica inmediata:
- Temperatura corporal muy alta.
- Piel caliente, roja o seca.
- Somnolencia o confusión.
- Respiración acelerada.
- Mareo o pérdida del conocimiento.
- Convulsiones.
Mientras llega la ayuda médica, traslade al niño a un lugar fresco e intente bajar su temperatura con agua fría o compresas húmedas.
Cómo prevenir estas tragedias
La NHTSA recomienda seguir siempre estas medidas:
- Nunca deje a un niño solo dentro de un vehículo, ni siquiera por un minuto.
- Revise siempre el asiento trasero antes de cerrar el automóvil.
- Coloque un objeto importante (como el bolso, teléfono o cartera) junto al asiento del niño para recordar revisarlo.
- Mantenga el vehículo cerrado con llave cuando esté estacionado.
- Guarde las llaves fuera del alcance de los niños.
- Si otra persona transportará al menor, confirme que llegó a su destino.
¿Qué hacer si ve a un niño solo dentro de un auto?
Si observa a un menor encerrado en un vehículo:
- Llame inmediatamente al 911.
- Intente localizar al conductor.
- Si el niño presenta signos de angustia, pérdida de conciencia o golpe de calor, actúe de acuerdo con las leyes de su estado para ayudarlo mientras llegan los servicios de emergencia.
Nunca asuma que alguien más ya pidió ayuda.
Un descuido puede tener consecuencias irreversibles
La mayoría de estas tragedias son accidentes que ocurren a familias comunes. Precisamente por eso, los expertos insisten en crear hábitos que ayuden a recordar siempre que un niño viaja en el asiento trasero.
Un simple vistazo antes de cerrar el vehículo puede marcar la diferencia entre la vida y la muerte.