La influenza (gripe) es una enfermedad respiratoria contagiosa que cada año provoca millones de infecciones en Estados Unidos. Aunque muchas personas se recuperan sin complicaciones, la influenza puede ser grave, especialmente en niños pequeños, adultos mayores, mujeres embarazadas y personas con enfermedades crónicas. El Dr. Shaps enfatiza que la prevención es la herramienta más efectiva para reducir contagios, hospitalizaciones y muertes asociadas a la influenza.
¿Por qué es importante prevenir la influenza?
Según el Dr. Shaps, uno de los errores más comunes es subestimar la influenza y confundirla con un resfriado común. La gripe puede causar fiebre alta, dolores musculares intensos, fatiga extrema y complicaciones como neumonía. La prevención no solo protege a la persona, sino también a la comunidad, especialmente a quienes tienen mayor riesgo.
Vacunación anual: la principal medida de prevención
El Dr. Shaps recomienda la vacuna contra la influenza todos los años, ya que el virus cambia constantemente y la inmunidad disminuye con el tiempo. Vacunarse:
- Reduce el riesgo de enfermar gravemente.
- Disminuye hospitalizaciones y visitas a emergencias.
- Protege a personas vulnerables que no pueden generar una respuesta inmune fuerte.
La vacuna es segura y puede aplicarse a partir de los 6 meses de edad. Incluso si una persona se contagia después de vacunarse, los síntomas suelen ser más leves.
Higiene y hábitos diarios que marcan la diferencia
Además de la vacunación, el Dr. Shaps destaca hábitos sencillos pero poderosos para prevenir la influenza:
- Lavarse las manos frecuentemente con agua y jabón durante al menos 20 segundos.
- Usar gel antibacterial cuando no haya agua disponible.
- Evitar tocarse la cara, especialmente ojos, nariz y boca.
- Cubrirse al toser o estornudar con el antebrazo o un pañuelo desechable.
- Quedarse en casa si se presentan síntomas, para evitar contagiar a otros.
Uso de mascarilla en situaciones de riesgo
El Dr. Shaps señala que el uso de mascarilla sigue siendo útil, especialmente:
- En lugares cerrados y concurridos.
- Durante picos de casos de influenza.
- Si se convive con personas de alto riesgo.
La mascarilla ayuda a reducir la transmisión de virus respiratorios, incluida la influenza.
Fortalecer el sistema inmunológico
Mantener un sistema inmune fuerte es parte clave de la prevención. El Dr. Shaps recomienda:
- Dormir entre 7 y 8 horas diarias.
- Mantener una alimentación balanceada rica en frutas y verduras.
- Mantenerse bien hidratado.
- Controlar enfermedades crónicas como diabetes o hipertensión.
¿Qué hacer ante los primeros síntomas?
Si aparecen síntomas como fiebre, tos, dolor de garganta, escalofríos o dolores corporales, el Dr. Shaps aconseja buscar atención médica temprana. Existen tratamientos antivirales que pueden reducir la duración y severidad de la enfermedad si se inician a tiempo.