La tuberculosis es una enfermedad que muchas personas creen del pasado, pero sigue muy presente hoy en día. Es causada por una bacteria que afecta principalmente a los pulmones, aunque también puede dañar otros órganos como los riñones, el cerebro o la columna vertebral.
Es importante hablar de esto porque, aunque se puede prevenir y tratar, muchas personas no saben cómo se transmite, cuáles son los síntomas o cuándo deben buscar atención médica.
Comencemos por la primera duda que suele surgir al escuchar sobre nuevos casos de tuberculosis: ¿cómo se transmite? La respuesta es sencilla. La tuberculosis se contagia de persona a persona, principalmente a través del aire. Cuando una persona con tuberculosis activa tose, estornuda o incluso habla, libera al ambiente pequeñas gotitas que contienen la bacteria, las cuales pueden ser inhaladas por quienes están cerca.
¿Cómo se detecta la tuberculosis?
El diagnóstico se puede hacer con una prueba cutánea, un análisis de sangre, radiografías de tórax y el análisis de la flema. El tratamiento existe y es muy efectivo si se sigue correctamente.
El problema aparece cuando las personas abandonan el tratamiento antes de tiempo, lo que puede hacer que la bacteria se vuelva resistente a los medicamentos y más difícil de tratar.
La OMS tiene el objetivo de reducir los casos de tuberculosis en un 80% y las muertes en un 90% para 2030. Sin embargo, politicas actuales ponen en peligro los avances logrados con tanto esfuerzo en la lucha contra la tuberculosis.