Si un agente de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) de EE. UU. toca a su puerta, es importante que conozca sus derechos constitucionales, independientemente de su estatus migratorio.
Pasos clave a seguir
1. No abra la puerta inmediatamente
- Pregunte quién es.
- Si son agentes de inmigración, pídales que le muestren una orden judicial de registro o arresto firmada por un juez federal (no una orden administrativa de deportación o remoción).
2. Solicite ver la orden
- Puede pedir que se la muestren por debajo de la puerta o a través de una ventana.
- Revise que:
- Esté firmada por un juez federal (no por un oficial de inmigración).
- Contenga su nombre y dirección correctos.
3. Si no tienen una orden judicial válida
- No está obligado a abrir la puerta ni permitir la entrada.
- Puede decir cortésmente:
"No doy mi consentimiento para que entren". - Puede hablar con ellos desde atrás de la puerta o por una ventana si lo desea, pero no está obligado a hacerlo.
4. Ejerza su derecho a permanecer en silencio
- Tiene derecho a negarse a responder preguntas sobre:
- Dónde nació
- Cómo ingresó a EE. UU.
- Su estatus migratorio
- Puede decir:
"Estoy ejerciendo mi derecho a permanecer en silencio y me gustaría hablar con mi abogado".
5. No firme documentos sin asesoría legal
- Firmar documentos sin consultar un abogado de inmigración podría significar renunciar a sus derechos.
6. Si lo detienen o arrestan
- Mantenga la calma y no oponga resistencia.
- Pregunte el motivo del arresto.
- Solicite contactar a un abogado inmediatamente.
Recomendaciones adicionales
- Tenga a mano los números de contacto de:
- Un abogado de inmigración
- Un familiar o amigo de confianza
- Si es seguro, documente el encuentro:
- Intente grabar o tomar nota de lo que sucede, siempre que no interfiera con las actividades de los agentes.
Descargo de responsabilidad: Esta información es una guía general y no constituye asesoramiento legal. Para obtener asesoramiento legal específico para su situación, consulte a un abogado de inmigración.